martes, 7 de diciembre de 2010

El concepto de turista

Según la OMT, "el turismo comprende todas aquellas actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias en lugares distintos al de su entorno habitual, por un período de tiempo consecutivo inferior a un año y mayor a un día, con fines de ocio, por negocios o por otros motivos".
Esta definición condiciona el ser turista a permanecer durante un tiempo determinado en el lugar de destino, en concreto, a pasar en el mismo un mínimo de una noche. Sin embargo, mi concepto de turismo y por tanto, de turista, varía un poco con respecto al suyo.
Yo consideraría al segmento de los excursionistas dentro del de los turistas o, ¿acaso no demandan los mismos servicios que aquellos a los que realmente se los denomina como turistas? Porque, a pesar de que los excursionistas no utilizan la infraestructura de alojamiento, si que van a comer a los restaurantes, demandan los servicios de quías turísticos, pagan, igualmente un precio de entrada por su visita a museos o monumentos, o compran souvenirs y, realmente, realizan el mismo tipo de actividades que los "turistas" durante su estancia en el destino, con la única diferencia de que ésta no es tan prolongada como en el caso de éstos últimos.
¿Por qué, entonces, no se los considera integrados dentro del grupo de los turistas?

6 comentarios:

Javier Camacho Mateos dijo...

Quizas lo que quiera decir la Omt es que es bueno diferencia entre el que "gasta algo mas en alojamiento", y por ello crea mas riqueza, y el que no "gasta en alojamiento", y por ello no se puede medir igual.
Claro que los dos son turistas o excursionistas, pero los dos no pueden tener la misma consideracion, ser turista es casi lo mismo que excursionista, pero entonces por esa reflexion, excursionistas seria lo mismo que cliente de paso, que el cliente itinerante, etc.. lo que entiendo que quiere hacer la Omt es diferenciar el grado de implicacion de uno y de otro; uno como dinamizador de pequeños servicios, y otro generador de riqueza, si o no ???

Francisco Orgaz dijo...

Yo pienso como tu última reflexión Javier. En un turista y un excursionista no desempeñan un mismo papel. En el primer caso encontramos, el turista, que genera mas riqueza, o sea más gasto en el destino, ya que este pernocta mínimo una noche en el destino, o sea ya deja gastos en hotel, también posiblemente tenga cena fuera del hotel, y además aprovechará para ver algún lugar relevante de la ciudad. Por otro lado el excursionista tiene un gasto menor. Este no pernocta en la ciudad, sino que la disfruta de paso, dejando gastos muy pobres, como pueden ser algún souvenir o alguna entrada a algún lugar turístico de la ciudad.

María dijo...

En mi opinión, la distinción no me parece mal. No creo que se trate de una cuestión de importancia, sino de algo más práctico.

Medir al turista es relativamente sencillo pues se pueden obtener bastantes datos a través de los alojamientos. Por el contrario el excursionista debe ser bastante más "escurridizo", y en cualquier caso va a requerir de otros métodos de estudio.

Además, suele haber ofertas de ocio o actividades en un destino turístico estrechamente ligadas a la pernocta.

De todas formas, creo que las ciudades más turísticas suelen ser también las que más excursionistas reciben y no debe ser un segmento nada desdeñable puesto que, por ejemplo, los cruceristas están bastante solicitados. Por cierto, a ver si los vemos pronto por Sevilla.

Roxane dijo...

Lo que me parece curioso con el concepto de las definiciones es que muchas veces, no nos ayudan mucho en aclarar una idea sino que agregan confusión. Es que está todo muy subjetivo pero en este caso, la diferencia vendrá de la pernoctación y entonces del uso de las infraestructuras del alojamiento.

Pero lo que me parece aún más curioso es que según esta definición de la OMT, hace casi 5 años que vivo en países como “turista” porque estudio durante algo como 9 meses y después voy a trabajar en otro país o vuelvo a casa durante unos meses. Pero mi actitud en el país de acogida no es de turista o a lo menos, no pienso que lo sea porque claro que voy a visitar los monumentos famosos pero también intento conocer y experimentar la cultura, las tradiciones, la comida etc. lo más posible. Entonces, esta definición no me parece ser correcta para personas como yo que vienen a estudiar en un país durante un mínimo de un año académico. Eso es porque viven en pisos compartidos con gente o internacional o nacional y claro usan algunas de las infraestructuras turísticas como los restaurantes, los monumentos, compran souvenirs pero también hacen parte de la cultura del país. Entonces, somos turistas algunos días y otros estudiantes normales con una vida rutinaria parecida a la de los españoles. Me gustaría ser reconocida como algo más que el sencillo turista…

María del Mar Sáez dijo...

Pués yo estoy contigo Alicia, pienso que debería incluirse, ya que la OMT no mencionada nada del gasto que tiene q llevar a cabo la persona (ya sea turista o excursionista), por tanto, aquella persona cuyo fin sea realizar actividades turísticas, independientemente del gasto que realice, debería ser incluida dentro de la definición de la OMT, dentro de esta catalogación como "turista" ya se podrían hacer distintas e infinidad de clasificaciones, como los que pernoctan, los que no pernoctan, los de un gasto medio elevado, los de un gasto medio reducido.

Aún así, y volviendo al tema turista-excursionasta, pensemos que no porque pernocte en un lugar, el gasto medio que realice va a ser mayor, hay multitud de variables que deberían ser consideradas.

Alicia Morgado Cerro dijo...

Vuestros comentarios me han hecho reflexionar (esto, en parte, era lo que pretendía, ya que tenía presente el hecho de que mi pensamiento pudiese ser equivocado) y creo que los que no estáis de acuerdo con mi comentario, tenéis razón e parte, ya que la OMT tiene que llevar acabo de algún modo una distinción.
Sin embargo, yo no considero que un turista tenga porqué gastar siempre más que un excursionista. Hemos de tener en cuenta que una persona que pernocte tan sólo una noche en el destino, no tiene porqué hacer en el mismo un gasto superior a una que no pernocte. Puede que la que pernocta, al tener que dedicar parte de su presupuesto al alojamiento y,por tanto, distribuirlo entre más servicios, recorte más en el gasto destinado a cada uno de los otros servicios que pretenda consumir, o incluso evite consumir algunos de ellos.
En realidad, consirero que este gasto dependerá del poder adquisitivo de cada turista o excursionista en cuestión.